Las mamás y los papás siempre se preguntan cómo hacer que sus hijos entiendan las noticias sobre hechos difíciles como el cáncer.

A continuación te compartimos unos consejos para hablar con tus hijos en situaciones difíciles:

1. Sé cuidadoso con lo que discutes enfrente de tus hijos.

Los niños normalmente escuchan más de lo que los padres reconocen. Platicar sobre eventos traumáticos o molestos enfrente de tus hijos puede generar malentendidos que los niños pueden tratar de explicar con fantasías. Los padres no deber cargar a sus hijos con la ansiedad que manejan. Mejor, habla con otros adultos sobre eventos trágicos lejos de tus hijos y al hablar con ellos, explica con calma la situación, confirmando que ellos están entendiendo lo que dices.

2. ¡Tranquilízalos sobre su seguridad!

Si los niños se dan cuenta que algo malo pasó, lo más importante que los padres pueden hacer es hacerles saber que están a salvo y tienen todo bajo control. Si se mantienen lo más calmados posible, los hijos naturalmente se sentirán calmados y van a sufrir menos ansiedad. Utiliza la rutina del  confort y la familiaridad para calmarlos y establecer su sensor de seguridad. Con una enfermedad como el cáncer, no podemos asegurar que todo va a estar bien, pero podemos asegurar que los vamos a acompañar durante todo el proceso.

3. Menos es más cuando contestas preguntas.

Cuánto deben compartir los padres con sus hijos sobre un evento trágico depende de la edad y el nivel de desarrollo. Los niños pequeños no se ven beneficiados al saber sobre eventos trágicos a menos que sean afectados directamente. Para niños mayores los padres deben compartir información básica, ya que así no lo escucharán en otro lado y evitarán que se asusten. Una vez que esta información básica es compartida, deben dejar que la conversación sea dirigida por el niño, esperar a ver las preguntas que tiene y responder de manera que sea apropiada para su edad y desarrollo. No forces al niño a hablar sobre el evento traumático; déjale saber que estás siempre disponible para contrastar sus preguntas. Es común para los niños que les tome tiempo procesar algo y regresen después con preguntas nuevas.

5. Dales una sensación de control.

Cuando sentimos que somos capaces de ayudar a otros durante un evento trágico, nuestro sentido de control y de salud mental se ven reforzados. Los padres con hijos consientes de un evento trágico como el cáncer pueden ayudarlos identificando una actividad que los ayude a reducir los impactos que el evento puede tener en ellos. Dejarlos participar y ayudar en su propio tratamiento les da la seguridad de que hay cosas que ellos pueden hacer y decidir sobre su vida y su cuerpo.

¿En qué debes fijarte?

Es importante que los papás sepan qué buscar para que puedan identificar si el evento está causando traumas o ansiedad en sus hijos. A continuación te compartimos una lista de síntomas que, si se observan en un niño persistentemente durante varias semanas, indican que se necesita atención:

  • Dificultades a la hora de dormir, incluyendo pesadillas.
  • Eventos recreados en su juego.
  • Cambios significativos en su comportamiento (ej. agresivo, hiperactivo, impulsivo, retirado, lloroso).
  • Ansiedad de separación.
  • Hipervigilancia (siempre se mantiene en “alerta máxima”, con saltos).
  • Dificultad para concentrarse o poner atención.
  • Irritabilidad, cambios de humor o poca tolerancia a la frustración.
  • Nuevos miedos que puedan o no estar relacionados con el evento.
  • Culpa inapropiada o culparse a sí mismo.
  • Conductas de riesgo (en los adolescentes, por ejemplo, la promiscuidad, el consumo de sustancias, el robo, abandono de la escuela, etc.).

Pide ayuda.

Como siempre, si estás preocupado que tus hijos puedan experimentar ansiedades o traumas, busca ayuda lo más pronto posible con un psicólogo pediátrico. Apoyar a tus hijos y pedir ayuda pronto, son elementos clave en la recuperación. Un buen lugar para comenzar es hablar con el pediatra de tus hijos, el cual te puede ayudar de manera profesional a identificar el siguiente paso.