Los niños y niñas con cáncer no solo enfrentan los efectos que el cáncer tiene sobre su salud y bienestar, sino que también enfrentan efectos secundarios a corto y largo plazo. Durante el tratamiento, la quimioterapia y la radiación pueden comprometer el sistema inmunológico de un niño, lo que lo pone en mayor riesgo de enfermedades como la Influenza o el COVID-19. Por eso, te compartimos algunos consejos de cómo proteger a los niños con cáncer durante la contigencia del COVID-19.

¿Por qué es importante proteger a los niños con cáncer?

Los tratamientos como la quimioterapia, la radiación, el trasplante de células madre y otras terapias pueden debilitar el sistema inmunológico. La quimioterapia, en especial, daña o destruye las células dentro de la médula ósea, disminuyendo la cantidad de glóbulos blancos y otras células del sistema inmunitario que circulan en el cuerpo.

Cuando el número de glóbulos blancos que combaten las infecciones es bajo, un niño corre el riesgo de desarrollar infecciones graves y además de tener dificultades importantes combatiéndolas.

Además, los niños en tratamiento contra el cáncer, a veces no pueden recibir vacunas, lo que los pone en riesgo de contraer otras enfermedades transmisibles. Para los niños que se están recuperando del cáncer, el riesgo de contraer enfermedades o infecciones es enorme.

¿Qué necesito saber para ayudar a los niños con cáncer en esta pandemia?

Como sabes, el COVID-19 es una variante nueva del coronavirus y aún se desconoce mucho sobre él.

Mientras los profesionales de la salud pública y los investigadores trabajan para encontrar formas de tratar y prevenir el COVID-19, depende de nosotros permanecer alerta y tener los máximos cuidados posibles.

Lo único que sabemos: si todos trabajamos juntos, podemos proteger a los más vulnerables del COVID-19 y otros virus del resfriado y la gripe.

Esto es lo que necesitas saber para proteger a un niño con cáncer durante la temporada de resfriado, gripe y COVID-19:

 
1. Lávate las manos, lávate las manos, lávate las manos.

El lavado de manos frecuente es una de las mejores armas para detener la propagación de enfermedades. Para los pacientes con cáncer, se recomienda un lavado de manos frecuente, minucioso y prolongado (al menos 1 a 2 minutos) para cada miembro de la familia, así como para todos los visitantes y el paciente.

Es importante usar abundante jabón y agua tibia, hacer espuma y frotar todas las porciones de las manos, incluso entre todos los dedos y debajo de las uñas y los nudillos.

Los niños y los papás deben lavarse antes de preparar las comidas, antes de comer, después de jugar al aire libre, después de acariciar a un animal, después de usar juguetes o dinero y después de usar el baño. Además, es muy importante evitar tocarse la cara, tallarse los ojos o tocar la cara de otra persona.

Te compartimos un video de Sésamo que puede servir para explicarles el lavado de mano a los más chiquitos:

2. Distanciamiento social

Limitar las interacciones con muchas personas también puede ayudar a retrasar la propagación de un virus.

Incluso si no tienes a ningún niño con cáncer en tu familia, la práctica de distanciamiento social puede ayudar a limitar la propagación de los virus en tu comunidad y en consecuencia, reducir las probabilidades de que el COVID-19 llegue a ellos.

Evita salir de casa a menos de que sea estrictamente necesario, cuando convivas o te comuniques con otras personas guarda una distancia prudente de más de 1 metro. 

3. Ojo: El cáncer no siempre es visible en los pacientes.

Ten en cuenta que el tratamiento del cáncer y un sistema inmunológico debilitado no siempre son visibles. Es cierto, muchas veces los niños con cáncer se ven pálidos, peloncitos o muy delgados, pero no siempre es así.

Para ti, pueden parecer un niño normal, pero aún así, pueden estar en riesgo. ¡No te dejes llevar por las apariencias!

4. Las familias de los niños con cáncer van a seguir en la calle y eso será un riesgo

El hecho de que COVID-19 sea una pandemia y estemos en un estado de contingencia, no significa que se detenga el tratamiento del cáncer infantil.

Las familias y los niños con cáncer deben seguir recibiendo su tratamiento, acudir a consultas, laboratorios e internamientos. Van a tener que salir a la calle, tomar uno o varios medios de transporte público y a veces, comer fuera de casa.

El tomar precauciones como lavarse las manos, llevar gel antibacterial con alto grado de alcohol, usar cubrebocas y guardar distancia, puede ayudar a mantener el mundo un poco más seguro y con suerte, reducir el riesgo de transmisión del virus.

5. Sé responsable de cuidar a tu hijo / Sé respetuoso de las indicaciones de un papá o mamá

Si eres el cuidador primario del paciente: Como papás y mamás de niños con cáncer, somos responsables de cuidarlos en esta situación. Por favor, verifica que el personal y visitantes de tu hijo sigan las indicaciones de higiene.

Si eres personal de la salud o visitante: Lo más importante que puedes hacer para proteger a los niños con cáncer es respetar los deseos de sus familiares y cuidadores. Si no quieren visitas, si piden que no los toquen o te piden que te laves las manos, por favor hazlo.

Ante cualquier duda, es muy importante que consultes a tu médico de cabecera y que no te dejes llevar por el pánico o desinformación que circula en redes sociales o medios no oficiales.

¿Qué está haciendo Vuela Fundación?

Como parte de las medidas de contingencia por el COVID-19, hemos suspendido todas las actividades de contacto directo con los niños con cáncer en nuestra Fundación. Asimismo, estamos trabajando en un plan de contingencia médica y económica para las familias que se vean impactadas por esta crisis.